Un grupo de alumnos de 3º de la ESO del colegio San Estanislao de Kostka de Málaga, alentados por nuestro profesor de religión, nos propusimos trabajar con personas o colectivos que están más abandonados, necesitan compañía, alguna atención o simplemente que les escuchen. Hubo tal cantidad de alumnos interesados que actualmente hemos tenido que formar cuatro grupos distintos.
En mi grupo somos 24, y acudimos cada martes a una residencia de ancianos. Al principio nos resultó algo difícil, al menos a mí. Pero poco a poco hemos comprobado que no es tan complicado. Con muchos se pueden entablar fácilmente conversación y aprender muchas cosas de ellos. Nos da alegría ver que disfrutan como niños con sencillos trucos de cartas, que se distraen con nuestra conversación, y que nos cuentan sus historias.
Los miércoles, un grupo de siete compañeros van a trabajar con niños disminuidos psíquicos. Allí les ayudan a desarrollar sus capacidades físicas y motrices. Por lo que me han contado mis compañeros, les gratifica ver que a pesar de su situación son capaces de sonreír y divertirse como cualquier niño.
Los otros dos grupos son de doce personas cada uno y acuden los viernes a un centro donde tratan con niños que tienen problemas de desestructuración familiar. Pasear, jugar y pasar tiempo junto a estos chicos, con comportamiento generalmente difícil, les ayuda a integrarse en la sociedad y a recibir el cariño del que están faltos.
Cualquiera de las actividades que estamos realizando son enriquecedoras para nosotros, por ello titulo este modesto artículo “se recibe más de lo que se da”.
Nuestra sociedad da un poco la espalda a este tipo de personas, por eso para mí y para todos mis compañeros es una gran alegría dedicar un poco de nuestro tiempo para hacer felices a los demás porque esto es lo que nos ennoblece y nos hace felices a nosotros. Os animamos a realizar actividades parecidas porque de verdad merece la pena.
Carolina Cerezo Dávila 3º ESO A
Colegio San Estanislao
