
Ya quedan pocas semanas para el fin de curso, incluso algunos ya han terminado.
Muchos podemos tener la sensación de que el año se ha pasado “volando”. Pero seguro que si nos paramos a pensar empezaremos a recordar muchísimas cosas que han pasado: compañeros que ya son parte de nuestra vida, largas horas de estudio, ratos con amigos en los que hemos compartido mucho, etc.
Llegamos a una meta, pero enseguida tenemos que mirar al horizonte para saber que nuestra vida apunta a algo más alto, no simplemente a ir pasando cursos.
Estos meses de vacaciones que pronto empiezan son para nosotros. Y hay que pensar en cómo aprovecharlos bien. Tendrá que haber tiempo para los amigos, para la familia, para descansar y no hacer nada, pero no podemos dejar que se nos escapen oportunidades donde crecer como personas.
Desde la pastoral de la Compañía de Jesús sabéis que somos muchos (jesuitas y laicos/as) los que trabajamos para ofreceros experiencias que os ayuden. No dejéis pasar esta ocasión.




Como sabéis, después de la Semana Santa tenemos cincuenta días para celebrar la Resurrección de Jesús: la PASCUA.
He tenido la gran oportunidad y me siento muy afortunada de haber participado en la Prepascua de Úbeda, en la que convivimos con alumnos de otros colegios de Sevilla, Jaén, Cádiz, Canarias y Málaga.
Indudablemente la convivencia de este año ha sido casi inmejorable, por no decir inmejorable.
En la mañana y durante el día, estate atento para captar toda la variedad de olores que te brinda cada día, procurando identificarlos (agradables-desagradables; finos-intensos…), y qué cosas, personas o circunstancias los producen.